Suele afirmarse que el silencio se rompe al ser nombrado. Esto no es exacto. El verdadero silencio no es mera ausencia de sonidos, sino una dimensión profunda de la vida. Es algo necesario y consustancial al ser humano que, sin embargo, se está perdiendo. Hace algunas ediciones hablamos sobre los efectos riesgosos de la contaminación sonora. Ahora hablaremos de los beneficios del silencio en nuestro organismo.