Alejar las tensiones y el estrés a través de la voz: palabras para susurrar o gritar que enseguida nos hacen sentir más relajados, tranquilos y llenos de energía. Es la teoría en que se basa el outing o la terapia del grito, una técnica muy útil para recuperar la vitalidad y distensión y para aprender y aceptar y controlar mejor las emociones negativas, la disconformidad, la ira y la desilusión.